En silencio....
1 / 3
30.11.2007
Luchar continuamente contra alguien.
Luchar cada segundo de este día contra ese alguien que hoy soy
yo misma.
Luchar contra mí, contra lo que tengo
dentro y me obligo a enterrar, a pisar y a destrozar. A odiar.
No
quiero hacerlo, pero lo hago.
Constante esfuerzo por controlar esta
ansiedad. Esta respiración agitada. Estas palpitaciones rápidas
y dolorosas. Estos nervios. Estos impulsos incontrolables y sin
sentido.
Pararse.
Pararme. Pararme pero no pensar.
Pararme pero no sentir. Desaparecer. Desaparecer para mí,
para ti, para ellos y vosotros.
...Que se borre. Ese aroma.
Olvidar. Que me olviden.
Una vez más. Olvidar sin querer. Olvidar sin
sentido.
Seca estas lágrimas que caen sin
cerrar los ojos.
absurdo día, absurdo texto, absurda yo...
Empecemos
Persigo un camino que se borra a medida
que voy caminando sobre él. Ando y corro. Paso mi tiempo dando
vueltas. Avanzo mucho, avanzo poco, a días vuelvo a empezar.
Un camino que va desapareciendo con los
días de lluvia como hoy y del cuál se apagan las luces
en los días nublados. Porque no puedo ver. Porque camino con
los ojos cerrados y tropiezo constantemente con las piedras que van
apareciendo, cayendo de nose donde o que me van tirando.
Porque el elegir nos supone unas
ventajas y unas desventajas. Nos supone algo que ganar o algo que
perder. Un esfuerzo o una facilidad. Hay quién elige el camino
fácil. Y hay quién como yo, desearía sentir esas
ganas por dejar de perseguir caminos imposibles.
Porque hay caminos en los que es
posible retroceder. Es posible volver.
Hay otros en los que no. En los que nos
alejamos demasiado y en los que nos perdemos.
Porque yo estoy aquí. Sigo aquí.
Pero no se donde. No se que camino sigo. No se donde voy o si estoy
volviendo. No puedo ni quiero sentir y por ello hay cosas que no soy
capaz de escoger.
Se me olvidó sentir. Porque se
paró. Porque no arranca. Porque me esfuerzo, pero no avanza.
No bombea.
Soy así. Y puede que aparezca y
me cruce en el camino de alguien o no. En el tuyo, en el suyo...
Hay quién me deja atrás y
quién sigue caminando conmigo. Hay quién en su camino
me atropella y hay quien simplemente ni me ve.
Yo seguiré caminando conmigo y
llegará el día en que deje de perderme.